Explicación
Para Lacan, la mirada no equivale al ojo ni a la visión. Designa un objeto pulsional relacionado con la experiencia de sentirse observado, expuesto o situado bajo la mirada del Otro. La mirada participa en la constitución del deseo y del goce, y ocupa un lugar central en la experiencia de la imagen y del narcisismo.
Ejemplo cotidiano
Una persona modifica espontáneamente su comportamiento cuando siente que alguien la observa, incluso aunque no exista una vigilancia real.