Explicación
El objeto a no es un objeto empírico concreto. Es una función: causa el deseo, aparece como resto, como algo que parece prometer completud pero nunca se deja capturar del todo.
Ejemplo cotidiano
Una persona cree que cuando consiga cierta mirada, logro o reconocimiento todo quedará resuelto. Pero al alcanzarlo, el deseo se desplaza de nuevo.