Ideas clave
- Tiene una dimensión de sufrimiento.
- Puede condensar sentido, defensa y repetición.
- Escucharlo permite abrir nuevas vías de simbolización.
Clínica
El síntoma no es solo algo que hay que eliminar: también puede ser una solución precaria, una escritura del conflicto o una forma de decir lo que no pudo decirse.
Una escena reconocible
Un síntoma puede vivirse como una molestia, una limitación o una repetición que no se entiende.
Sin embargo, desde el psicoanálisis, no se escucha solo como un fallo que hay que borrar, sino como una formación que cumple alguna función.
El síntoma puede condensar conflicto, defensa, deseo y una forma singular de intentar resolver algo que no pudo simbolizarse de otro modo.
Cómo pensarlo
En el síntoma se cruzan sufrimiento, repetición, cuerpo, palabra y una solución precaria que sostiene algo del sujeto.
Lo esencial
Eliminar un síntoma sin escuchar su función puede dejar intacta la lógica que lo sostiene.
Cuando el síntoma puede leerse, deja de ser únicamente un obstáculo y se convierte en una vía de acceso al conflicto, al deseo y a la historia del sujeto.