Explicación
El trabajo no constituye únicamente un medio de subsistencia económica. También representa un espacio donde el sujeto pone en juego su deseo, su identidad, sus ideales y su relación con el reconocimiento social. Puede convertirse en una fuente de realización, pero también de exigencia, sufrimiento o conflicto.
Ejemplo cotidiano
Una persona puede experimentar una gran satisfacción por su trabajo o, por el contrario, sentir que toda su identidad depende de su rendimiento laboral.