Explicación
Lo simbólico permite que la experiencia se ordene mediante nombres, posiciones, prohibiciones, relatos y vínculos significantes. No es lo contrario de lo real, sino una dimensión que estructura cómo lo habitamos.
Ejemplo cotidiano
Decir ‘madre’, ‘hijo’, ‘culpa’ o ‘promesa’ no solo describe hechos: introduce lugares, obligaciones y expectativas.