Explicación
Toda pérdida implica una reorganización subjetiva. No solo se pierde aquello que desaparece, sino también el lugar que ocupaba en la vida del sujeto. Las pérdidas forman parte del desarrollo humano y pueden dar lugar a procesos de duelo, transformación o elaboración.
Ejemplo cotidiano
La pérdida de un ser querido, de un trabajo o de una relación obliga a reconstruir la propia vida desde una nueva posición.