Influencia
Su pensamiento ha contribuido a renovar la lectura clínica de Lacan y a profundizar cuestiones relacionadas con el amor, los afectos, el deseo, el goce y el final de la experiencia analítica. Su influencia se extiende a numerosos grupos e instituciones psicoanalíticas de Europa y América Latina.
Tras distanciarse de la gestión de Jacques-Alain Miller en la Escuela de la Causa Freudiana, Soler lideró un movimiento disidente histórico en la década de los 90.
Soler es reconocida por analizar cómo el discurso capitalista moldea la subjetividad actual. Sostiene que el mercado promueve un 'derecho al goce' universal y estandarizado, mientras que el psicoanálisis opera a contrapelo para rescatar la singularidad absoluta de cada sujeto.
Ha profundizado de manera decisiva en los conceptos sobre el cierre de la cura. Defiende la tesis de que el propio proceso analítico y su finalización es lo que realmente produce y autoriza a un nuevo analista.