Su aportación principal
Fairbairn transformó profundamente la manera de entender la personalidad. Frente a la idea freudiana de que la búsqueda del placer constituye la principal motivación humana, defendió que desde el nacimiento necesitamos relacionarnos con otras personas. Cuando esas relaciones resultan frustrantes o traumáticas, el niño las interioriza, formando un mundo interno compuesto por imágenes de sí mismo y de los demás que influirá en toda su vida emocional.